¿QUÉ ES CÁNCER CERVICAL?

El cáncer es una enfermedad en la cual las células del cuerpo comienzan a multiplicarse sin control. El cáncer se identifica siempre de acuerdo a la parte del cuerpo en que aparece primero, aunque posteriormente se propague a otras áreas.

Si el cáncer se origina en el cuello uterino o cervix, se denomina cáncer de cuello uterino o cáncer cervical. El cuello uterino es la parte más baja y estrecha que sirve de entrada al útero. El cuello uterino conecta la parte superior del útero con la vagina (vía del parto). El útero (o la matriz) es donde crece el bebé cuando una mujer está embarazada.

El cáncer cervical  es altamente prevenible en la mayoría de los países del Hemisferio Occidental, debido a que se dispone de pruebas de detección y de una vacuna para prevenir infecciones por el virus del papiloma humano (VPH).

Cuando el cáncer cervical o de cuello uterino se detecta en sus etapas iniciales, sus posibilidades de tratamiento son muy altas y está asociado a una larga supervivencia y buena calidad de vida.

Es importante mencionar que existen otros tipos de canceres asociados al VPH.


¿CUÁLES SON LOS FACTORES DE RIESGO?

Casi todos los cánceres de cuello uterino son causados por el virus del papiloma humano (VPH), un virus común que se puede transmitir de persona a persona durante las relaciones sexuales. Hay muchos tipos de VPH. Algunos tipos de VPH pueden ocasionar cambios en el cuello uterino de la mujer que con el paso del tiempo pueden convertirse en cáncer, mientras que otros pueden causar verrugas genitales o de la piel.

El virus del VPH es tan común que la mayoría de las personas lo contraen en algún momento de su vida y por lo general no causa síntomas, por lo cual usted no sabrá si lo tiene. En la mayoría de las mujeres, el VPH desaparece por sí solo; si esto no ocurre, es posible que con el tiempo cause cáncer de cuello uterino.

Otros factores pueden aumentar el riesgo de cáncer de cuello uterino:

  •  Fumar
  •  Enfermedades y problemas de salud 
  •  Tomar pastillas anticonceptivas durante mucho tiempo (cinco años o más).
  •  Haber dado a luz a tres bebés o más
  •  Tener varias parejas sexuales

¿QUÉ PUEDO HACER PARA REDUCIR EL RIESGO DE CÁNCER DE CUELLO UTERINO O CÁNCER CERVICAL?

Existen dos pruebas que pueden ayudar a prevenir el cáncer de cuello uterino ó cáncer cervical:

  1. La prueba de Papanicolau (o citología vaginal) identifica los precánceres, cambios en las células del cuello uterino que pueden convertirse en cáncer si no se tratan en forma adecuada. Debe comenzar a hacerse las pruebas de Papanicolau con regularidad desde los 21 años.
  2. La prueba del virus del papiloma humano (VPH) identifica el virus que puede causar este tipo de cambios celulares.

Lo más importante que usted puede hacer para prevenir el cáncer de cuello uterino es hacerse pruebas de detección en forma periódica.

Si sus resultados de la prueba de Papanicolau son normales, tiene muy poca probabilidad de contraer cáncer de cuello uterino en los próximos años. Por esta razón, puede que su médico le diga que no necesitará otra prueba de Papanicolau hasta dentro de tres años. Si tiene 30 años o más, usted puede escoger hacerse la prueba del VPH junto con la de Papanicolau. Si los resultados de ambas pruebas son normales, es posible que su médico le diga que puede esperar cinco años para su próxima prueba de Papanicolau. Sin embargo, usted debe seguir consultando a su médico periódicamente para un chequeo.

Es importante que las mujeres entre 21 y 65 años de edad continúen realizándose las pruebas de Papanicolau según les indique su médico, aunque crean que están muy mayores para tener hijos o ya no tengan relaciones sexuales. Si usted tiene más de 65 años y los resultados de su prueba de Papanicolau han sido normales por varios años, o si le extirparon el cuello uterino (en una operación llamada histerectomía), tal vez su médico le indique que puede dejar de realizarse esta prueba periódicamente.

Vacúnese contra el VPH

La vacuna contra el VPH protege contra los tipos de este virus que causa el cáncer de cuello uterino, vagina y vulva con mayor frecuencia. Se recomienda para preadolescentes (niños y niñas) de 11 a 12 años , pero puede aplicarse a partir de los 9 y hasta los 26 años. La vacuna es administrada en dosis de dos ó tres inyecciones, dependiendo de la edad. Es importante mencionar que las mujeres deben de realizarse la prueba de Papanicolaou periódicamente para detectar el cáncer de cuello uterino, aunque se hayan puesto la vacuna contra el VPH.

Otras medidas para prevenir el cáncer de cuello uterino

Las siguientes medidas también pueden disminuir su riesgo de contraer cáncer de cuello uterino:

  • No fume.
  • Use condones durante las relaciones sexuales.*
  • Limite el número de parejas sexuales.

*La infección por el VPH puede aparecer en las áreas genitales masculinas y femeninas que estén cubiertas o protegidas con un condón de látex, así como en las que no estén cubiertas. Aunque se desconoce la manera en que los condones previenen las infecciones por el VPH, el uso de condones se ha asociado a una tasa más baja de cáncer de cuello uterino.


¿Cuáles son los síntomas del cáncer de cuello uterino ó Cáncer Cervical?

Generalmente, en su etapa inicial, el cáncer de cuello uterino no presenta signos ni síntomas. El cáncer de cuello uterino ó cáncer cervical en etapas avanzadas puede causar sangrado o flujo vaginal anormal, por ejemplo, después de tener relaciones sexuales. Si usted tiene alguno de estos síntomas, consulte con su médico. Estos síntomas pueden ser causados por otra afección que no sea cáncer, pero la única forma de saberlo es consultar con su médico.

¿Qué debo saber sobre la detección?

El cáncer de cuello uterino ó cáncer cervical es el cáncer ginecológico más fácil de prevenir con pruebas de detección periódicas y seguimiento de los resultados de las pruebas. Existen dos pruebas de detección que pueden ayudar a prevenir o detectar el cáncer de cuello uterino en las etapas iniciales:

La prueba de Papanicolau (o citología vaginal) identifica los precánceres, cambios en las células del cuello uterino que pueden convertirse en cáncer si no se tratan en forma adecuada.

La prueba del VPH identifica el virus del papiloma humano que puede causar este tipo de cambios celulares.

La prueba de Papanicolau se recomienda para todas las mujeres entre 21 y 65 años de edad y se puede realizar en el consultorio del médico o en una clínica. Durante la prueba, el médico utiliza un instrumento de plástico o metal denominado espéculo para ensanchar la vagina. Esto permite que el médico examine la vagina y el cuello uterino, y tome una muestra de células y moco del cuello uterino y la zona circundante. Las células se colocan en un porta-objetos o en una botella de líquido y se envían al laboratorio para su análisis. En el laboratorio se examinan para determinar si son normales.


¿CUÁNDO REALIZARSE LA PRUEBA?

Debe comenzar a hacerse las pruebas de Papanicolau con regularidad desde los 21 años. Esta prueba para detectar el cáncer de cuello uterino es una de las pruebas de detección de cáncer más eficaces y confiables.

El único cáncer que puede detectarse con la prueba de Papanicolau es el cáncer de cuello uterino. No identifica cánceres de ovario, útero, vagina o vulva. Por lo tanto, aunque se haga la prueba del Papanicolau habitualmente, si nota cualquier signo o síntoma que no es normal para usted, consulte con un médico para averiguar cuál es la razón del mismo. Si los resultados de su prueba de Papanicolau son normales, es posible que su médico le diga que puede esperar tres años para hacerse la siguiente.

Si tiene 30 años o más, usted puede escoger hacerse la prueba del VPH junto con la de Papanicolau. Su médico puede hacerle ambas pruebas al mismo tiempo. Cuando se hacen las dos pruebas a la vez se denomina pruebas de detección conjuntas. Si sus resultados son normales, tiene muy poca probabilidad de contraer cáncer de cuello uterino en los próximos años. Es posible que en ese caso su médico le diga que puede esperar hasta cinco años para hacerse su próxima prueba de detección. De todas formas, usted debe acudir al médico para realizarse un control de rutina.

Si tiene entre 21 y 65 años de edad, es importante que continúe realizándose las pruebas de Papanicolau según le indique su médico, aunque crea que está muy mayor para tener hijos o ya no tenga relaciones sexuales. No obstante, su médico puede decirle que no necesita hacerse una prueba de Papanicolau si su caso corresponde a una de las siguientes situaciones:

  • Tiene más de 65 años y ha tenido resultados normales de la prueba de Papanicolau durante varios años.
  • Le han extirpado el cuello uterino como parte de una histerectomía completa por una afección no cancerosa, como fibroma uterino.

Resultados de las pruebas

Los resultados de las pruebas pueden tardar hasta tres semanas. Si su prueba indica resultados anormales, su médico se comunicará con usted para determinar la mejor forma de hacer seguimiento. Los resultados de las pruebas pueden ser anormales debido a varios factores y por lo general estos resultados no significan que usted tiene cáncer.

Si el resultado de las pruebas indica la presencia de células anormales que pueden convertirse en cáncer, su médico le informará si necesita un tratamiento. En la mayoría de los casos, el tratamiento evita que las células se tornen cancerosas. Es importante que se comunique inmediatamente con su médico para obtener información sobre sus resultados y recibir el tratamiento adecuado.

Fuente: https://www.cdc.gov/cancer/cervical/index.htm